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HabitaR el centro. El Jardín Colón

HabitaR el centro. El Jardín Colón

Punto de cohesión territorial entre los barrios de San Miguelito y San Sebastián. Transición y continuidad entre la calle Zaragoza y la Calzada de Guadalupe. Sitio donde se sentara el convento de la Merced hasta el siglo XIX. Lugar donde Manuel Lara construyera a principios del XX la torre para albergar el reloj donado por la Colonia Española para la conmemoración del Centenario de la Independencia. El Jardín Colón es hoy escenario de un acontecimiento sin precedentes en la ciudad.

 

A raíz de la divulgación de una licitación pública que involucra un proyecto de remodelación en el sitio, distintos sectores de la población civil, se dan a la tarea de solicitar el proyecto y tomar cartas en el asunto, dejando claro por primera vez en el centro histórico que el espacio público les pertenece. Nace una interesante movilización ciudadana con distintos rostros preocupada por su patrimonio natural y cultural. Diversas agrupaciones civiles, habitantes de los barrios y población interesada se han dado cita en el lugar para convocar, opinar, conocer y discutir el proyecto propuesto por la administración municipal.

Por un lado, una presentación convocada por Imágenes Históricas de San Luis Potosí a despertar la memoria histórica, a través de anécdotas, personajes e historias narradas, acompañadas de planos y fotografías históricas del contexto. Niños, jóvenes, adultos mayores, conviviendo en un evento ciudadano que detona conciencias.

Por su parte la Asociación de Jóvenes Arquitectos convoca al evento: “Haciendo ciudad: diálogo sobre la Rehabilitación del Jardín Colón”, que se da el Jueves 16 de octubre a las 16 horas. En donde invita a especialistas, académicos, vecinos del jardín, población en general y autoridades a dialogar y conocer el proyecto. Respaldado por un comunicado público que se distribuye a través de las redes sociales en la que se denuncia la demolición de elementos existentes en lugar de conservarlos, descalificando un sistema de deforestación urbana en diversos proyectos de la ciudad, urgiendo la necesidad de la socialización de los proyectos municipales, y por último, lo más destacado de la convocatoria, haciendo un “llamado a la ciudadanía en general a informarse, organizarse y discutir el futuro deseable de nuestro Jardín Colón y a participar en la toma de decisiones que nos conciernen como ciudadanos.”

A su vez un grupo de activistas académicos también publica un desplegado solicitando transparencia en los proyectos, en el uso de recursos, sugiere a las autoridades: “No repitan Muñoz, no repitan Arista ni en el Jardín Colón ni en la ciudad. Los costos sociales, económicos y políticos son muy altos. Queremos saber que harán con nuestros árboles, con nuestro presupuesto, con nuestra ciudad. Queremos proponer soluciones alternas para mejorar y apoyar proyectos consensuados.”

La prensa por su parte, ha realizado un arduo trabajo divulgando información y otros actores se han dado a la tarea de sumar esfuerzos para discutir el tema.

Independientemente de los intereses personales o de grupos en particular que se puedan dar en el desarrollo que este episodio que aún no tiene desenlace, lo que vale la pena del asunto es que estamos frente a una oportunidad de construír la ciudad de una manera muy distinta de como lo hemos venido haciendo.

Una manera interesante de hacer la ciudad,es cuando las decisiones no vienen de arriba abajo, en sentido vertical, sino horizontalmente, en donde habitantes, comerciantes, arquitectos, historiadores, académicos, urbanistas, funcionarios del estado y sobre todo vecinos, los directamente afectados, se sientan en una mesa a desarrollar juntos un proyecto conveniente para todos.

Este nuevo rostro de los habitantes del centro histórico, en actitud participativa, habla de responsabilidad y necesidad de involucrarse en los procesos de transformación de la ciudad, donde al fin se comprende que las acciones trascienden por mucho a las administraciones públicas. Aunque es cierto que falta muchísimo para crear una cohesión preparada, desinteresada y positiva para los procesos participativos, es una excelente oportunidad para hacer camino, se abre por delante un campo fértil para trabajar, posibilidad donde la ciudad y sus pobladores ganan.

 

Es importante que el Jardín Colón sea atendido, tiene necesidades, que la inversión destinada se ejecute en el lugar. Es importante también que los vecinos y especialistas se involucren con los funcionarios para generar un mejor proyecto.

 

 

 

Texto:Antonio Gorab

arqgorab@gmail.com

Fotografía:Elva Araceli González