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BUEN CLIMA

BUEN CLIMA

 

Hoy no qué decirte, es un día común sin novedades. Anoche soñé que nevaba, una alfombra blanca y helada cobijaba mi jardín. Apenas se alcanzaban a ver las flores de la buganvilia y yo moldeaba figuras   de nieve con mis manos metidas en guantes de estambre. Cuando desperté me asomé a la ventana para constatar que sólo había sido un sueño y vi en pleno verano un cielo cargado de nubes grises a punto de llover. Tuve que desempacar las botas y la ropa de frío.

Para el mediodía el sol despiadado invadía las calles, cuando regresé a casa para comer, me libré del abrigo, me vestí con fresca ropa de algodón y regresé al trabajo. A media tarde nos sorprendió un ventarrón extraordinario, hubo accidentes, se cayeron árboles y anuncios espectaculares, yo no sabía qué hacer con el vuelo de mi vestido y regresé a guarecerme y a colocarme los mezclillas, tenis  y un rompe vientos. Un poco más tarde se calmó el viento y en una mitad de la ciudad irrumpió ufano el sol al tiempo que en la otra comenzó a chispear, luego arreció la lluvia hasta convertirse en granizo, enormes canicas de las más grandes, de esas que de niños llamábamos ponches, golpeaban con fuerza los cofres de los automóviles y los vidrios de las ventanas, la gente corría de un lado a otro y montañitas blancas adornaron las calles y las banquetas. La cochera de mi casa se inundó y me arrepentí de veras al bajarme del carro por haberme cambiado las botas.

Convertida en guiñapo entré a mi hogar y encendí la televisión. Me sonreí al escuchar que el pronóstico del tiempo anunciaba días soleados, no se espera mal tiempo ni  lluvias en las próximas semanas en el centro del país.

 

Verónica Delgado Oviedo

acinorev8@hotmail.com